Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2007.
16/10/2007
Cultivar un manzano (continuación)
Los cuidados más adecuados
Aunque el frío no afecte a la salud del árbol, sí que hemos de tener en cuenta que la presencia de constantes heladas durante la época de floración dificultará el crecimiento de los frutos. Asimismo, los fuertes vientos pueden ser también un impedimento para el desarrollo de las manzanas e incluso causan su desprendimiento prematuro del árbol.
El riego abundante es un factor muy importante especialmente cuando las flores están creciendo; si la cantidad de agua que aportamos no es suficiente, éstas podrían caerse. El abono también es necesario para que el árbol sea cada vez más vigoroso. Durante el invierno podaremos la copa del manzano para lograr que las ramas crezcan separadas, que permitirá que la luz y el aire lleguen a cada rincón para facilitar la maduración de los frutos y prevenir las enfermedades.
Al finalizar el verano se inicia la época de la recolección. Si las condiciones climáticas y los cuidados han sido los adecuados, lograremos excelentes frutos. Las variedades son muy abundantes; destacan la reineta, la verde doncella, la granny smith, la starking y la golden delicius. Una vez recogidas las consumiremos bien al natural, en forma de compotas o bien como ingrediente principal en diversa repostería y zumos. También es la materia prima de una popular bebida: la sidra.
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Atención a las enfermedades
Para que la salud de nuestro frutal sea inmejorable, hemos de prestar atención a posibles signos de enfermedades o de presencia de plagas. Entre las primeras encontramos hongos como la roña o moteado, que afecta a todo el árbol, y que se puede prevenir eliminando las partes que se van secando, así como el oidio o la negrilla, que eliminaremos con fungicidas. Asimismo, diversas podredumbres afectan a las raíces del árbol.
Entre los insectos, atenderemos especialmente al gusano del manzano que causa daños importantes a los frutos, el piojo verde, que produce daños en las hojas, y la araña roja, que causa daños irreparables en las hojas; la aparición de esta última la prevenimos con agua pulverizada y una vez que aparece, la combatiremos con productos químicos específicos.
26/10/2007
El maíz, de México a tu huerto
Un huerto compuesto por una variedad amplia de cultivos nos da la posibilidad de preparar diversos platos diferentes, todos ellos con los ingredientes más saludables. Si deseamos incorporar un elemento diferente de los más tradicionales, una buena opción es incorporar maíz. El zea mays, de la familia de las gramíneas, posee un tallo que puede alcanzar los cuatro metros de altura y hojas alargadas y afiladas. Su fruto, la mazorca, está formado por multitud de pequeños granos muy juntos que serán un alimento delicioso tanto para consumirlo fresco en ensaladas como para asarlo. El origen del maíz no se conoce a ciencia cierta, aunque se cree que se cultiva desde hace más de 7.000 años en México. Formaba parte indispensable de la dieta de civilizaciones como la azteca o la maya, en la que se consideraba como un regalo de los dioses. Miles de años más tarde su cultivo se extendería por Europa y el resto del mundo.
Cultivo en primavera
El cultivo del maíz se realiza mediante semillas. Para su correcto desarrollo esta hortaliza necesita ubicarse en un lugar luminoso, con temperaturas templadas, de unos 25 grados, algo menos para la germinación de la semilla, que se producirá unos diez días después de la plantación. Por ello, en climas templados las semillas germinan bien si se plantan directamente en el exterior a principio de la primavera, pero en climas fríos lo realizaremos en el interior y cuando haya pasado el riesgo de heladas lo trasladaremos al terreno definitivo del huerto.
El maíz se desarrolla bien en casi todo tipo de suelos, aunque los más indicados son aquellos ligeramente ácidos. También ha de tener un buen drenaje para evitar los encharcamientos y ser rico en materia orgánica, lo que garantizará que sus necesidades minerales estén cubiertas. Las semillas se situarán a una profundidad de unos 5 cm. con una separación entre ellas de cerca de 1 m.
31/10/2007
El maíz, de México a tu huerto (II)
Los cuidados adecuados para una buena cosecha
Durante los periodos de crecimiento y floración es necesario un riego constante, de forma que el terreno se mantenga siempre húmedo. Durante la maduración de las mazorcas las necesidades de agua que requiere el maíz son menores.
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El maíz necesita diferentes minerales para su correcto crecimiento por lo que el abonado es una de las tareas que realizaremos, excepto durante la época de crecimiento de los granos de la mazorca. Nos fijaremos en especial en el nitrógeno, cuya carencia provoca que las hojas adquieran un tono amarillento, en el fósforo, que mantendrá la fortaleza de las raíces, y potasio cuya falta hará que la planta sea más sensible a las enfermedades.
Asimismo es conveniente eliminar la maleza que crece en torno al maíz, ya que consumirá parte de los nutrientes destinados a nuestra planta. La recolección se realizará a finales de verano; retiraremos las mazorcas con cuidado, cuando estén secas.
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Las enfermedades y plagas más comunes
Para obtener una buena cosecha hemos de cuidar de la salud de nuestra hortaliza. Los pulgones son una de las principales plagas que afectan a la planta; la prevención es importante y parte de la eliminación de la maleza, pero si ya hubieran aparecido, los eliminaremos con productos específicos. De la misma forma solucionaremos el problema de la aparición de diversos tipos de gusanos que se alimentarán de diversas partes del maíz
Entre las enfermedades que pueden aparecer destacan la roya que provocará la aparición de pústulas marrones en las hojas y que combatiremos por medio de fungicidas, al igual que el carbón del maíz, a causa del que surgen agallas de color negruzco en diversas partes de la planta.
El maíz, de México a tu huerto (II)
Los cuidados adecuados para una buena cosecha
Durante los periodos de crecimiento y floración es necesario un riego constante, de forma que el terreno se mantenga siempre húmedo. Durante la maduración de las mazorcas las necesidades de agua que requiere el maíz son menores.
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El maíz necesita diferentes minerales para su correcto crecimiento por lo que el abonado es una de las tareas que realizaremos, excepto durante la época de crecimiento de los granos de la mazorca. Nos fijaremos en especial en el nitrógeno, cuya carencia provoca que las hojas adquieran un tono amarillento, en el fósforo, que mantendrá la fortaleza de las raíces, y potasio cuya falta hará que la planta sea más sensible a las enfermedades.
Asimismo es conveniente eliminar la maleza que crece en torno al maíz, ya que consumirá parte de los nutrientes destinados a nuestra planta. La recolección se realizará a finales de verano; retiraremos las mazorcas con cuidado, cuando estén secas.
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Las enfermedades y plagas más comunes
Para obtener una buena cosecha hemos de cuidar de la salud de nuestra hortaliza. Los pulgones son una de las principales plagas que afectan a la planta; la prevención es importante y parte de la eliminación de la maleza, pero si ya hubieran aparecido, los eliminaremos con productos específicos. De la misma forma solucionaremos el problema de la aparición de diversos tipos de gusanos que se alimentarán de diversas partes del maíz
Entre las enfermedades que pueden aparecer destacan la roya que provocará la aparición de pústulas marrones en las hojas y que combatiremos por medio de fungicidas, al igual que el carbón del maíz, a causa del que surgen agallas de color negruzco en diversas partes de la planta.







