Se muestran los artículos pertenecientes a Julio de 2007.
02/07/2007
Abonos naturales - Continuación
Abono verde
Enriquecer los suelos es una tarea fundamental y una forma de lograrlo es mediante la plantación de diferentes productos no comestibles, pero que sirven para aumentar la fertilidad del terreno. Estas especies son las que denominamos abono verde y su empleo es muy sencillo: antes de que florezcan, las cortamos y enterramos. De esta manera, labrar la tierra será más fácil.
Las plantas más requeridas como abono verde son de dos clases:
- De invierno: el nitrógeno se adhiere a sus raíces convirtiéndolas en el producto estrella. Son las legumbres (habas) y los cereales (trigo, avena...).
- Estivales: en verano nos decantamos por leguminosas (soja) y/o gramíneas (maíz). La alfalfa es también una excelente opción.
Es muy fácil tener unos arcones o baúles donde podamos ir almacenando residuos y producir abono. Una de las condiciones para lograrlo es que exista contacto directo con el suelo para beneficiar el proceso. La primera capa es de hierbas y el resto, vegetales y excrementos. A continuación, se cubre con un plástico. Es necesario regar la superficie ya que la humedad es indispensable y se recomienda añadir algo de tierra para que los gusanos estimulen la transformación. Construir nosotros mismos los recipientes del compost no reviste dificultad; podemos seleccionar sus materiales a nuestro gusto (madera, cemento...). Lo imprescindible es que cuenten con respiraderos, que la cubierta o la tapa sea móvil y, como no, que exista roce con el terreno. Su uso es recomendable pero, si no disponemos de ellos, podemos elaborar el abono en el suelo, recordando su ventilación y riego.
04/07/2007
La amapola
Los finos pétalos de las amapolas bien parecen papel cresponado. Finamente arrugados, aparecen de los botones esféricos para después desplegarse en elegantes flores. Las amapolas orientales perennes y las anuales convierten cualquier jardín en un festival de colores. Además, las encontramos de todos los colores, desde el rosa pastel hasta el rojo anaranjado ardiente. También en lo referente al cromatismo puede hablarse de tendencias; las amapolas de tonos sorprendentes tienen ahora muchísima demanda.
Uno de los más interesantes es el de la amapola oriental Mrs. Marrow's Plum. De hecho, en Inglaterra fue elegida planta del año. Su color es descrito así: "un sorprendente color como de grosellas negras magulladas". Las amapolas más nuevas provienen de Alemania, de la famosa Condesa von Zeppelin, y también de Inglaterra. También en otros países se dedican a la selección. Un problema común es que las flores se caigan; afortunadamente, las nuevas variedades se mantienen bien erguidas, de modo que se puede disfrutar al máximo de su esplendor.
En cuanto al diseño de jardines, las grandes flores de las amapolas combinan perfectamente con la floración delicada de las hierbas ornamentales. La Papaver nudicaule bienal se siembra generalmente en una mezcla de colores, y florece durante todo el verano.
Hacer esquejes con raíces
La amapola oriental se puede reproducir con facilidad por medio de un esqueje con raíces. En agosto y septiembre debes arrancar la mata y cortar unas cuantas raíces (la planta madre puede volverse a plantar). Divide las raíces en trocitos de 5 cm; es importante que la parte superior del esqueje con raíces vuelva a estar arriba. Para acordarte, puedes cortar torcida la parte inferior. Planta los pequeños esquejes en un semillero arenoso; en la primavera siguiente probablemente ya brotarán.
06/07/2007
La amapola (2)
Magníficas combinaciones
Las amapolas llaman verdaderamente la atención en el arriate, y, además, resultan fáciles de combinar con otras flores. Si quieres que el foco de atención sean las amapolas, puedes combinarlas con hojas de color verde grisáceo, por ejemplo. Aún más bonitas estarán entre otras flores de colores intensos, como las azules espuelas de caballero (Delphinium), ajo floreciente, lirios, pico de cigüeña o la salvia de color violeta claro. Y la combinación de la hierba gatera azul con la amapola rosa pastel Karine se ha convertido en todo un clásico. Un precioso efecto 'entonado' lo forma la mezcla de amapolas de diversos tonos rosa con peonías y malvarrosas.
La amapola oriental procede de Asia Menor, donde los áridos veranos hacen que la hoja ya se marchite en esa estación. Y en nuestros jardines ocurre lo mismo, por lo que es posible que aparezca un feo hueco en el arriate. Por eso a menudo se pone una planta de floración tardía delante de las amapolas. Sí que es importante que éstas sigan recibiendo suficiente sol, y que el suelo no se moje demasiado. Por este motivo resulta más práctico colocar delante macetas con plantas anuales, de modo que camuflen la hoja que se ha puesto fea.
El mejor lugar
Las amapolas adoran el pleno sol y un suelo bien permeable. Un terreno nutritivo proporciona en general a las flores un color más intenso que un suelo pobre. No es necesario proteger estas flores durante el invierno; sólo sobre arcilla negra mojada las amapolas tendrán dificultades para sobrevivir el invierno.
Cuando hace calor y el ambiente es húmedo, pueden verse atacadas por la botritis: el tallo se vuelve negro por debajo del botón floral. Exceptuando esta enfermedad, la amapola puede considerarse una planta muy fácil de cultivar.
12/07/2007
La hosta
La popularidad de la hosta ha crecido muchísimo en los últimos años. Se debe a varias razones. En primer lugar al aspecto de la planta, ya que la hosta no sólo es preciosa cuando florece con sus largos tallos y sus pequeños cálices que van del blanco al lila o incluso al púrpura, también sus grandes hojas acorazonadas tienen un atractivo fuera de lo normal. Además es una planta muy fácil: prospera en casi todos los sitios y es una excelente cobertora de suelos.
La hosta soporta bien el sol, pero donde mejor está es en un lugar con suficiente sombra. Incluso los lugares más oscuros del jardín pueden alegrarse con estos ejemplares. También les gusta estar a la orilla del agua o en una maceta en el balcón o patio.
La planta no requiere apenas cuidados. Lo único que pide es suficiente agua y un poco de compost de vez en cuando. Es fácil de reproducir dividiendo las matas, pero no es necesario (aunque algunos opinan que le favorece desenterrarla, dividirla y plantarla de nuevo cada cuatro años).
Las hostas son, por desgracia, también muy atractivas para babosas hambrientas, pero éstas desaparecen fácilmente cuando, alrededor del ejemplar, se incorpora una capita de guijarros puntiagudos, cáscaras de huevo o ramitas de pino. Y si insistes en condenar a estas vándalas a la pena de muerte, entonces siempre se puede recurrir al tradicional platito con cerveza. También puedes animar a mirlos y erizos a visitar tu jardín: así disfrutarán ellos de las babosas.
18/07/2007
Orígenes de la hosta
Desde el lejano Oriente
Estas plantas proceden originariamente de China y Japón: las que adornan nuestros jardines provienen de las variedades japonesas. Las hostas son resistentes a las heladas pero, en contra de lo que a veces se piensa, sus hojas sí que se marchitan en invierno. Necesitan el periodo de frío para volver a crecer en pleno esplendor durante la próxima temporada. Así es que en invierno no hay que meter dentro las plantas.
Últimamente han aparecido muchas variedades nuevas. Algunas sólo crecen 15 cm. de alto, otras 80. Los colores de la hoja van del casi completamente amarillo (August Moon) hasta el verde intenso o el verde azulado (Elegans Sieboldiana). Existen hojas bicolores en casi todas las combinaciones posibles, de casi blanco a verde oscuro intenso. La Albopicta, por ejemplo, las tiene en verde dorado con bordes verde intenso, mientras que la Aurea Marginata destaca por sus hojas ovaladas grandes y oscuras con un borde verde claro. Por su parte, en la Albo Marginata son verdes con un bordecito blanco.
Si reciben suficiente luz del sol, florecen entre finales de junio y finales de agosto. Los colores de las flores y la longitud de los tallos varían, pero la mayoría florece con tallos largos y flores que van del blanco al lila.
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Si has podido elegir y has adquirido una hosta, no te equivoques con el tamaño de la planta. Una vez plantada al aire libre, las hojas pueden doblar su tamaño en poco tiempo. La anchura de la planta puede alcanzar hasta una vez y media la altura.
20/07/2007
Tratamiento del suelo en el huerto
¿Tenéis una parcela de tierra desaprovechada en casa y no sabéis qué hacer con ella? Os proponemos una solución que no podréis rechazar, convertirla en un huerto. Os vamos a ayudar a hacerlo y así, a la vez que disfrutáis, degustaréis unas extraordinarias hortalizas que nada más ser recolectadas irán a parar a vuestras mesas. Para comenzar a sembrar, lo primero que tenemos que hacer es tratar el suelo: comenzaremos por roturarlo. Es un proceso imprescindible para poder cultivar, ya que cuando los terrenos están desatendidos se llenan de hierbas. Esto ocurre, sobre todo, en zonas de temperaturas cálidas.
Acaba con las molestas hierbas
La labor de adecuar nuestros suelos requiere constancia, ya que, a pesar de resultar fácil, es preciso dedicarle tiempo y esfuerzo. La azada, hoz o guadaña son los instrumentos que necesitamos, pero teniendo cuidado con las plantas de tallos grandes y firmes que los pueden estropear. Una vez arrancadas conviene quemar los restos y esparcir las cenizas, para aportar potasio al terreno.
Para sembrar los vegetales correctamente es recomendable sentar ciertas bases. No es suficiente plantar las semillas y que broten. Por ejemplo, no podemos tratar lechugas en suelos sin roturar porque las malas hierbas las oprimirán y no se desarrollarán.
Más cosas sobre los huertos en Plantas y hogar
24/07/2007
Tratamiento del suelo en el huerto
Desfonda en zanjas
Es una tarea necesaria para lograr un rendimiento óptimo del suelo. La mejor manera de hacerlo es con la ayuda de una pala y a conciencia, para que el resultado sea favorable y evitar la regeneración de hierbas. Puede realizarse en cualquier terreno.
Lo primero que haremos es distribuir la superficie para cavar distintas zanjas. Antes de comenzar a perforar la primera, reservamos una lámina de césped y, una vez excavado el área (la profundidad será la de la pala), repetimos la misma operación en la zanja de al lado. Con la tierra extraída de la segunda, mezclada con el césped, rellenamos el hueco de la primera. Así sucesivamente hasta que, completado el proceso en toda la superficie, la última zanja se cubra con lo sacado de la primera.
La razón de combinar la hierba con la tierra es que, de este modo, el suelo está acolchado, libre de raíces y, en definitiva, preparado para cultivar en él. Si estamos trabajando en una zona seca, donde no hay césped, en su defecto podemos usar estiércol.
Mueve la tierra
Es preciso que esta labor se realice al menos una vez al año, cuando el huerto es reciente, y de manera superficial. La herramienta más adecuada es una pala en punta. Las de mango largo son las más adecuadas, pero los aparejos necesarios dependerán del tipo de suelo.
Así, usaremos por ejemplo un pico si éste es de extrema dureza; una pala cuadrada, normal, es la recomendada para perforaciones precisas y una horca será idónea para la perfecta penetración del estiércol. Con un poco de maña y una buena dosis de paciencia, lograréis unos excelentes suelos listos para cultivar las más variadas y suculentas verduras.
Foro de plantas para hablar sobre cosas del huerto
26/07/2007
Bonsáis: El manzano
El género Malus pertenece a la familia de las Rosáceas y es difícil saber el número de especies que lo componen debido a la gran cantidad de híbridos naturales y variedades obtenidas por el hombre mediante la selección a lo largo de miles de años. A modo de ejemplo, el manzano de cultivo o jardín (Malus pumila Mill, Malus domestica Borkh, Pyrus malus L.) posee más de mil variedades.
Las principales características del género Malus son: tamaño pequeño (2 metros) o mediano (10 a 12 metros); hoja caduca, dentada, simple y alterna; con abundantes flores, en pequeñas inflorescencias, de una amplia gama de colores que van del blanco al rosa e incluso de tonos rojos. En algunas ocasiones están perfumadas. Poseen falsos frutos llamados manzanas o pomos, de colores diversos, desde el amarillo hasta el rojo, pasando por el verde.
Las especies más conocidas de este género suelen pertenecer a variedades de manzano de jardín o cultivo (Malus pumila Mill; Malus domestica Borkh o Pyrus malus L.) y las más frecuentes para su cultivo como bonsái son:
Malus almeg, - Malus elegi,
- Malus everest,
- Malus florentina.
- Malus Kaido.
- Malus x micromalus.
- Malus orientalis Uglitzk.
- Malus prunifolia (Willd.) Borkh.
- Malus robusta.
- Malus skkimensis.
- Malus toringo o Malus sieboldii.
- Malus toringoides.
- Manzano chino de Hall (Malus halliana).
- Manzano chino de Hupeh (Malus hupehensis).
- Manzano floribundo del Japón (Malus floribunda).
- Manzano rojo (Malus x purpurea. (Barbier) Rehder o Malus floribinda var. purpurea Barbier).
- Manzano de Sargent (Malus toringo var. sargentii).
- Manzano silvestre de Siberia (Malus baccata (L.) Borkh.).
- Manzano silvestre europeo (Malus sylvestris (L.) MIll o Pyrus malus var. sylvestris L.).
El origen del género Malus es desconocido y es posible que se encuentre en Asia y/o Europa. Algunos autores lo sitúan con mayor probabilidad en las montañas de Asia.
Los manzanos son árboles caducos que prefieren los valles frescos y fértiles de climas templados y húmedos. Su cultivo como bonsái está muy extendido y sus atractivos más valorados entre los aficionados son, después del Prunus, sus flores y sus frutos. Es bastante resistente y de crecimiento rápido, lo que le hace adecuado para principiantes como un entrenamiento para especies más complicadas.
Dónde lo colocamos
Nos decantaremos por un lugar exterior a pleno sol durante todo el año, pero evitando las exposiciones prolongadas durante la época más calurosa y especialmente después del trasplante, etapa durante la cual deberá situarse en una ubicación muy bien iluminada pero sin sol directo, para que pueda mantener las raíces con la tierra fresca.
En invierno ha de protegerse del viento frío y de las heladas fuertes, especialmente de las tardías, a pesar de lo cual necesita pasar el frío invernal para sentir el paso de las estaciones, crecer sano e incluso provocar el despertar de las yemas en reposo. Hay que tener cuidado con unas condiciones ambientales demasiado cálidas, ya que pueden provocar que se adelante la floración o incluso la disminución del número de flores.
El riego y el abono
Los riegos deben ser a fondo hasta que salga agua por los agujeros de drenaje y cuando la superficie de la tierra comienza a secarse, evitando tanto el encharcamiento permanente de la tierra como dejarla totalmente seca. En el caso de que se marchite por falta de agua, podemos recuperarlo si actuamos rápidamente y lo regamos por inmersión en un cubo hasta que se empape bien toda la tierra.
No hay que pulverizar sus hojas ya que podríamos provocar la aparición de oídio. Hemos de abonar con frecuencia con un fertilizante orgánico de calidad, especialmente durante la época de crecimiento vigoroso (primavera y otoño); y reducir el abono en las épocas en las que detiene su crecimiento (invierno y épocas de máximo calor), pero sin olvidar que un exceso puede reducir la floración o malograr los frutos.
En ningún caso abonaremos un árbol trasplantado (hay que esperar a que brote) ni regaremos un árbol cultivado en el exterior después de una helada o cuando haya riesgo de ellas.
30/07/2007
Bonsáis: El manzano - Trasplante y enfermedades
Un trasplante y poda adecuados
Cada uno o dos años, trasplantaremos al comienzo de la primavera, y en los ejemplares más viejos puede aumentarse la periodicidad hasta cada tres años. Conviene aprovechar para sanear bien cualquier parte de raíces podridas. No es obligatorio, pero si utilizamos hormonas de enraizamiento con fungicida, facilitamos el éxito del trasplante.
Una buena mezcla de sustrato para el manzano podría ser un 20% de arena gruesa o material equivalente (tierra volcánica), 70% de mantillo y 10% de turba, en una maceta profunda. Es conveniente proteger el árbol después del trasplante durante un par de meses, situándolo en un lugar muy bien iluminado, pero evitando la exposición directa al sol.
Hay que tener en cuenta que generalmente una de las razones por la que se cultiva un manzano es su floración y, por tanto, la época más adecuada para realizar la poda es después de ésta, reduciendo los brotes del año anterior hasta dos o tres yemas y teniendo en cuenta que los brotes cortos de la madera de dos años o más serán las flores del año siguiente.
No obstante, al comienzo de su formación como bonsái es más importante modelarlo correctamente desde el principio que preocuparnos por las flores o los frutos. Es recomendable podar los frutos lo antes posible y no dejarlos demasiado tiempo en el árbol para que no le resten vigor y lo debiliten para la brotación de la primavera siguiente.
Hay que podar las raíces durante el trasplante, pero sin cortar demasiadas raíces finas para permitir que pueda recuperarlas durante el invierno. También hay que aprovechar a podar las ramas no deseadas. Entre la poda y el trasplante (o viceversa) debería existir un intervalo mínimo de tiempo para no acumular demasiadas operaciones agresivas a la vez, por ejemplo, tres semanas. Por último, recordar que la poda sólo se debe realizar si el árbol está sano.
El alambrado
La colocación de ramas mediante esta técnica puede realizarse entre la primavera y el verano, con cuidado de no dañar la corteza. Es recomendable no regar el día anterior al alambrado.
Un árbol con aspecto de "madeja de alambre", por el exceso de éste, pierde todo el aspecto de vivo y no es un mejor ejemplar como bonsái. Alambra lo justo y sólo cuando otras técnicas de modelado no puedan utilizarse o no hayan conseguido los efectos deseados.
Enfermedades y parásitos más comunes
Aunque es bastante resistente, hay que tener especial cuidado con:
Oídio: manchas producidas por un hongo debido al exceso de agua y aireación inadecuada. - Cochinilla: insecto chupador de savia de forma plana.
- Pulgón: como la cochinilla, es un insecto chupador de savia, de unos 3 mm. de longitud y agrupado sobre los brotes tiernos y en colonias muy densas protegidas por hormigas que recogen el rocío meloso que secretan éstos.
- Araña roja: ataca sobre todo en ambientes mal ventilados o de interior, con ambiente seco y caluroso, lo que termina produciendo un debilitamiento progresivo.
En cualquier caso, debemos recordar que, si necesitamos emplear algún tratamiento fitosanitario, éste debe ser específico contra la plaga o enfermedad y constante en el tiempo hasta eliminarla completamente.



