La hortensia, un arbusto repleto de flores (II)
Cuidados necesarios
Este arbusto necesita una gran cantidad de agua, por lo que hemos de regarlo a diario, excepto en zonas donde llueve de forma habitual, donde podremos espaciarlo más. Es importante evitar la carencia de líquido, ya que las flores se marchitarán en poco tiempo.
La poda también es necesaria; la llevaremos a cabo tras la floración. Para que la planta crezca vigorosa, añadiremos al terreno abono líquido cada dos semanas durante la primavera y el verano.
Si el esqueje lo plantamos en maceta, tras la primera floración, es necesario trasplantar la hortensia. La mejor época para llevar a cabo esta tarea es después de la poda. Para no provocar la caída de las hojas, evitaremos hacerlo cuando éstas empiezan a crecer, así como durante los días de más calor del verano.
A medida que va creciendo, el follaje adquiere más peso y, en ocasiones, hace que la planta ceda. Para evitarlo, es adecuado colocar varias cañas que ayuden a sostenerlo.
Atención a las plagas y enfermedades
Los insectos que afectan a la hortensia son el pulgón y la araña roja. Para eliminar el primero se aplica un insecticida específico, y para combatir la segunda utilizaremos un acaricida.
Las enfermedades también son un obstáculo para el desarrollo de la planta. Los hongos, como el oídio, producen la putrefacción del ejemplar, o daños en sus hojas. Un síntoma es la aparición de manchas. Para solucionar el problema, aplicaremos un fungicida.
Otra enfermedad es la clorosis, que se produce por un ph demasiado alto, lo que conlleva falta de hierro en el sustrato. Lo percibimos por el tono amarillo que adquieren las hojas; no hemos de confundirlo con los cambios que se producen de forma natural en el otoño. Para combatirlo aplicaremos un producto específico, rico en hierro.

La araña roja se instala en el envés de la hoja alimentándose del jugo celular de la capa superficial de la misma (chupa la savia de la planta). Aparecen de inmediato unas manchas claras sobre el haz y envés de la hoja que hacen que ésta se torne completamente amarilla, excepto los nervios, se seque y muera. Estos daños son irreversibles.
Una buena táctica para alejarlas de nuestras macetas cuando comienza el
La araña roja es resistente y difícil de combatir pero, en el mercado, existe gran cantidad de compuestos muy eficaces presentados además en varios formatos. El polvo, debido a su mayor potencial de penetración, es mucho más enérgico en la lucha contra este ácaro, puesto que la araña se coloca en una zona poco accesible para los líquidos. En la tienda nos aconsejarán el remedio químico que presente más seguridad.
Dentro de tu jardín, la belleza de unas plantas aparentemente sanas puede verse amenazada por temibles
Localizarlas en las hojas de la planta es bastante sencillo. Tenemos que observar la parte del envés de la hoja y, si tenemos una buena vista o si tenemos un cristal de aumento, nos percataremos de su movimiento a lo largo de la cara de atrás de la hoja. La araña roja se alimenta de la savia de la planta. 



Un huerto compuesto por una variedad amplia de cultivos nos da la posibilidad de preparar diversos platos diferentes, todos ellos con los ingredientes más saludables. Si deseamos incorporar un elemento diferente de los más tradicionales, una buena opción es incorporar maíz. El zea mays, de la familia de las gramíneas, posee un tallo que puede alcanzar los cuatro metros de altura y hojas alargadas y afiladas. Su fruto, la mazorca, está formado por multitud de pequeños granos muy juntos que serán un alimento delicioso tanto para consumirlo fresco en ensaladas como para asarlo. 


Para cultivarlo en el huerto lo más adecuado es realizarlo mediante acodo o injerto, ya que la reproducción mediante siembra es más complicada y se efectúa normalmente para lograr nuevas variedades. Para que se desarrolle de forma óptima, el
Para el 

En el peral y el 

Las Rosas Pórtland llegan a alcanzar una altura de 2 m, no necesitan poda y tienen sus hojas un color otoñal muy destacado. Los pétalos de sus rosas son rizados y su perfume es muy parecido a las rosas de Damasco. Las más conocidas son Yolanda de Aragón y Jacques Cartier.



No nos olvidaremos de regar bien los bulbos una vez que estén plantados. Esto favorece el crecimiento y tan pronto como los bulbos broten por encima de la tierra, pueden trasladarse a un lugar cálido donde florecerán.
Ya desde muy antiguo el jacinto se cultiva en agua en un vaso especial. En el agua transparente puedes ver cómo crecen las raíces cada día un poco. Una opción más moderna, y también posible con otras plantas bulbosas, es dejar crecer los bulbos en recipientes de cristal (vasos de baterías eléctricas, jarrones, lámparas de intemperie). 
Oídio: manchas producidas por un hongo debido al exceso de agua y aireación inadecuada.
Malus almeg,
Los riegos deben ser a fondo hasta que salga agua por los agujeros de drenaje y cuando la superficie de la tierra comienza a secarse, evitando tanto el encharcamiento permanente de la tierra como dejarla totalmente seca. En el caso de que se marchite por falta de agua, podemos recuperarlo si actuamos rápidamente y lo regamos por inmersión en un cubo hasta que se empape bien toda la tierra.
Es una tarea necesaria para lograr un rendimiento óptimo del suelo. La mejor manera de hacerlo es con la ayuda de una pala y a conciencia, para que el resultado sea favorable y evitar la regeneración de hierbas. Puede realizarse en cualquier terreno.
Es preciso que esta labor se realice al menos una vez al año, cuando el huerto es reciente, y de manera superficial. La herramienta más adecuada es una pala en punta. Las de mango largo son las más adecuadas, pero los aparejos necesarios dependerán del tipo de suelo.