Blogia

Plantas de mi vida

Cuidados y enfermedades de las lechugas

Unos completos cuidados
Las lechugas necesitan ciertas atenciones para que crezcan lo más saludables posibles. Os brindamos algunos consejos:

  • Su multiplicación se realiza mediante semillas. La siembra directa sólo se produce en casos aislados como en la variedad Iceberg en los Estados Unidos.
  • La distancia entre las plantas debe ser de 20 cm. y entre las filas, de 50 cm. Además, no sembraremos a más de 2 cm. de profundidad.
  • La temperatura debe oscilar en torno a los 15º C durante el día y los 5º C por la noche. El contraste es necesario y hemos de recordar que las lechugas soportan mejor las altas temperaturas que las bajas, aunque se muestran resistentes a las heladas.
  • Se adaptan muy mal a la escasez de humedad, no sobrevivirían a un periodo de sequía.
  • Respecto a los sistemas de riego, prevalecen dos: por goteo, en el caso de los invernaderos, y por cintas de exudación -tuberías de un material poroso que distribuye el agua de forma continua por medio de dichos poros- al aire libre, frente al descenso de otros, como el tradicional de aspersión. La mejor forma de regar es con mucha frecuencia pero empleando muy poca cantidad de agua, para que no se pudra la planta.
    • El abono no debe ser abundante, excepto en potasio, que es lo que más reclaman las lechugas, y en magnesio, que les potencia el color verde.
    • Hay que deshacerse siempre de las malas hierbas, que pueden acabar con la vida de la planta.
    • La recolección se realiza cuando observamos que la cabeza de la lechuga está compacta, con las hojas apretadas.
    • A la hora de almacenarla, lo ideal es hacerlo a una temperatura de 0º C.
    Enfermedades y plagas
    Como todas las plantas, las lechugas son susceptibles de contraer ciertas enfermedades o de ser atacadas por plagas. Las más habituales son:

    Enfermedades:

    • Mildiu: se trata de unas manchas que aparecen en el haz de las hojas y que adquieren un color amarillento. Frecuentemente, se produce en primavera y en otoño, que es cuando el ambiente está más húmedo. No se recomienda tratarlas con productos, porque como su ciclo es corto, es mejor directamente cultivar las especies más resistentes.
    • Virus del mosaico: también son manchas sobre las hojas. Las causan los virus que habitan en las semillas o los pulgones. Comienza con motas verdes que van creciendo a la vez que lo hace la planta.
    Plagas:
  • Pulgones: su forma de actuar es chupando la savia, de manera que la planta se marchita. Van desde las hojas externas avanzando al interior y su repercusión varía en función del clima. El momento más frecuente en el que atacan es el de la recolección.
  • Babosas: se comen las hojas durante la noche. Es muy fácil identificarlas, ya que dejan a su paso un reguero plateado.
  • Larvas de las polillas: como viven en el suelo, se alimentan de las raíces, marchitando las hojas.
  • Cultiva tus propias lechugas

    Si eres de los que quieres tener un huerto en casa pero te resistes por el enorme trabajo que ello conlleva, te darás cuenta de que es más sencillo de lo que parece, y te permitirá disfrutar de verduras y hortalizas recién cortadas en tu mesa. Si te animas a sembrar unas extraordinarias lechugas, toma nota.

    De procedencia asiática, tenemos noticias de su cultivo desde hace, aproximadamente, 2.500 años. Se trata de una planta anual que destaca por sus brillantes hojas verdes, que se dedican a la alimentación.

    Elige la variedad
    Antes de comenzar a plantar, lo primero que debemos hacer es decidir la clase de lechuga que trataremos. Os presentamos las más usuales:

    • Romana: es la clásica. Las hojas son más largas que anchas y se encuentran separadas por un nervio central.
    • Cogollos: de hojas apretadas y sabor más dulce.
    • De hojas sueltas: como su propio nombre indica, presenta las hojas disgregadas. Entre ellas destacan, por ejemplo, la Cracarelle y la Red Salad Bowl.
    • Iceberg: de forma redonda, son hojas superpuestas en capas que resultan crujientes al paladar.

    ¿Qué suelo necesito?
    Para que nuestra labor se desarrolle de forma correcta, es necesario que el terreno sea arenoso-limoso -con lodo- y que cuente con un buen drenaje. Sólo procederemos a encalar cuando la acidez sea muy elevada, puesto que no permitirá una buena cosecha.

    También hemos de tener en cuenta la época elegida para sembrar, ya que, por ejemplo, en verano el suelo debe ser rico en materia orgánica para que las plantas crezcan más rápido, o en primavera arenoso, porque se calienta antes y la recolección se puede realizar con más antelación.

    Los primeros pasos para comenzar a plantar son nivelar el terreno, crear surcos y señalar la disposición de los diferentes ejemplares, que se ubicarán en una especie de banquetas para que no estén en contacto con la humedad. Por otro lado, no se recomienda limpiar el suelo con sustancias químicas, debido a que las lechugas son muy susceptibles a estos productos.

    2 plantas de interior

    2 tipos de plantas de interior quesoportan la escasez de luz: 

    Monstera o costilla de Adán
    Sus hojas alcanzan tamaños considerables, y las oquedades que en ellas se forman son muy semejantes a las costillas del ser humano, de ahí su apodo. La monstera es una de las plantas de interior más conocidas. Tolera bastante bien el ambiente seco de una habitación con calefacción.

    Espatifilo, elegante sencillez
    La sencillez de un spathiphyllum también es una buena opción para nuestro hogar. El intenso verde de sus hojas tendrá un magnífico desarrollo en un lugar sombrío, no así sus hermosas flores blancas, que sólo emergerán en el caso de contar con algo más de luminosidad. En todo caso jamás debemos exponerlo a la luz directa del sol.

    Es una planta un tanto delicada. Se verá muy afectada por una corriente de aire frío o si el riego se efectúa con el agua a una temperatura más baja que la de la habitación, lo ideal sería a 20 ºC. Una práctica efectiva es hervirla antes o hacerlo con agua de lluvia.

    Syngonio
    El syngonio es familiar del spathiphillum. Por eso requiere unos cuidados similares. La temperatura ambiente debe ser de 15 ºC y también la del agua de riego. Nunca debemos dejar que se acumule excesivamente en el sustrato. El suelo ha de ser rico en humus y permitir un buen drenaje.

    Éstas son sólo algunas opciones, pero existen muchas más. Acude a un centro especializado y decídete por la que más te guste. Ya no tienes excusa, ese sombrío y olvidado lugar de tu casa se convertirá en una nueva ilusión.

     

    Crear un semillero (continuación)

    Pasos a seguir

    Una vez que tienes todos los materiales, haz lo siguiente:

    1. En primer lugar, llena los compartimentos del semillero con tierra para semillas. Ha de estar suelta y ser permeable.

    2. Debes afirmar el nivel de tierra con un rastrillo o una pala y asegurarte de que la superficie está bien nivelada.

    3. Si tienes las semillas en un sobre, sácalas. En el caso de que alguna de ellas tenga el color alterado, deséchala, ya que eso puede ser una señal de que no germinarán.

    4. Siembra dos o tres por compartimiento y, a continuación, esparce tierra sobre las semillas cubriéndolas con una capa hasta taparlas.

    5. Sitúa la bandeja en el exterior y riégala con cuidado. Para ello utiliza un pulverizador o una regadera que tenga orificios muy finos.

    6. Tapa el semillero con una cubierta de plástico transparente o de cristal. Debe ser de varios centímetros de altura.

    7. Tienes que colocar la bandeja en un lugar cálido y luminoso, pero sin que le dé la luz directa del sol.

    8. Comprobarás que en el interior del cristal se forma condensación. Si es muy fuerte y comienza a gotear sobre las plántulas que germinan, seca el cristal con un paño.

    9. Una vez que las semillas germinen, retira el cristal.

    Crear un semillero

    La multiplicación por semillas es una de las labores de jardinería más sencillas que hay, además de gratificante, ya que te servirá para obtener nuevas plantas. Utilizar la simiente de los vegetales y desarrollarla a través de semilleros es uno de los métodos de reproducción más fáciles que existen, aunque con algunas especies suponga mucho tiempo de espera.

    Las plantas más fáciles de sembrar y que más rápidos resultados te darán son variedades como alegrías, petunias, claveles chinos o prímulas.

    Además, se trata de un método de cultivo muy económico, ya que puedes obtener las semillas de flores recogidas en días secos de julio a octubre. Debes guardarlas limpias en un sobre de papel, en un lugar frío, seco y aireado.

    Qué materiales necesitas
    - Una maceta o un semillero. En el caso de que no cuentes con ninguna de las dos opciones, puedes recurrir a otros elementos caseros como, por ejemplo, un cartón de huevos.

    - Tapa de cristal o de plástico.

    - Pala y rastrillo.

    - Tierra para semillas. Puedes adquirirla en centros de jardinería y bricolaje. Generalmente, las mezclas ya preparadas que se venden están formadas a partes iguales por turba enriquecida y algún material que proporciona porosidad.

    - Semillas. Si no las recogiste en su tiempo, cómpralas en una floristería.

    Verónica (2)

    Plantación adecuada
    No te será complicando encontrar un lugar idóneo para ella, ya que su fácil cultivo le permite adaptarse sin esfuerzo a cualquier tipo de superficie. Basta con que el terreno de plantación sea blando y esté bien drenado. Cuando llegue el invierno, es importante cuidar que la tierra se encuentre ligeramente húmeda y fresca.

    En cuanto a su reproducción,recurre a los esquejes en época de verano teniendo en cuenta que la temperatura del sustrato sea de 20 a 22 ºC. También puedes multiplicarlas sembrando semillas. Cualquiera de los dos métodos que utilices arraiga con facilidad.

    Cuidados necesarios y poda
    La verónica no tiene muchas exigencias, aunque sí es imprescindible que la sitúes en un lugar que sea húmedo. Evita las corrientes frías, ya que las bajas temperaturas podrían ser perjudiciales. Su riego debe ser moderado, tratando de evitar encharcamientos.

    Para asegurar su óptimo crecimiento, este arbusto necesita luz abundante, al menos medio día de sol y no exponerlo a los rayos directos. Por otra parte, al no resistir bien las heladas, es preciso que en época invernal la coloques en sitios resguardados, como invernaderos o cobertizos, y mantenerla a una temperatura de 10 ºC aproximadamente. Recuerda que tiene que ser un lugar con ventilación.

    Para lograr que la verónica se vea frondosa y le salgan ramas nuevas es aconsejable reducir su volumen antes de las épocas de mayor crecimiento. Hazlo gradualmente y no esperes a que estén "disparadas" todas las ramas. Una segunda poda puede realizarse a finales de agosto, para que resurjan con fuerza en primavera.

    Cuidado con las plagas
    Cuando notes que las hojas se recubren de una ceniza blanca o que enferma poco a poco, puede deberse al efecto del pulgón o el oídio. Este último es un hongo que normalmente no penetra las hojas ya que se desarrolla en la superficie. Un antifúngico específico servirá para eliminarlo. En cuanto al pulgón, puedes erradicarlo pulverizando las hojas infectadas con agua jabonosa o, de lo contrario, usar un insecticida.

    ¿Dónde colocarla?
    Este ejemplar da un bonito colorido a cualquier estancia donde lo ubiques, por lo que puede usarse como planta ornamental con forma de preciosos macizos florales, arriates o incluso colocarla en jardineras. Un dato curioso sobre esta variedad es que resiste ambientes altamente salinos, así como la contaminación de la ciudad.

    Sin duda, la verónica o hebe es una buena compañera para tu hogar, agradecida y generosa en su floración. Sólo requerirá de unas mínimas atenciones y llenará tus jardines o balcones de un exuberante follaje y vistosas flores.

    Verónica

    Comúnmente conocido como verónica, este arbusto es especialmente decorativo para los jardines ya que goza de unas flores pequeñas de color azul-violáceo e incluso rosadas en forma de espigas. De gran frondosidad, la Hebe speciosa es un arbusto pequeño, robusto y muy ramificado. Originario de Nueva Zelanda, es capaz de ofrecer a tu hogar un vigoroso follaje perenne, siempre verde, que queda bellísimo para adornar el jardín o la terraza.

    Perteneciente a la familia de las Scrophularaiaceae, sus hojas ovaladas de aspecto brillante son opuestas, gruesas y angostas. Se ven acompañadas de flores que tienen dos estambres y un estilo largo en forma de racimos de espiga. Los tallos parten de las axilas de las hojas, dando una floración abundante a comienzos de verano u otoño.

    Fatsia Japónica

    La versatilidad de esta planta es sorprendente; admite el cultivo tanto en interior como en exterior porque soporta temperaturas bajas, y llegará a florecer bajo estas condiciones adversas. La fatsia japonica, de apariencia majestuosa y hoja perenne, es originaria de Japón y Corea. Su crecimiento será rápido, siempre que le proporcionemos unos cuidados mínimos. Entonces se mostrará agradecida y majestuosa.

    El cultivo en exterior de la fatsia japónica se puede realizar en zonas de clima templado, donde se dasarrollará con rapidez y durabilidad, siempre y cuando la ubiquemos en un lugar resguardado de corrientes de aire frío.

    Cuidados básicos

    • Necesita un suelo bien drenado, ya que éste debe mantenerse siempre húmedo y corre riesgo de encharcamiento. En invierno la regaremos dos veces al mes, y en verano, que es una época crítica, necesitará gran cantidad de agua, por lo que en algunos casos se debe regar con mucha frecuencia, de manera que el sustrato no pierda la humedad.
    • La estación estival es peligrosa para la fasia. En esta época debemos colocarla en un sitio con sombra, ya que las hojas son sensibles a la luz del sol y susceptibles de sufrir quemaduras.
    • La temperatura ideal para un correcto desarrollo se encuentra entre 15 y 20º C, pudiendo soportar hasta 0º C, por lo que presenta un amplio abanico de lugares de cultivo.
    • Agradece la pulverización de las hojas en épocas calurosas, y al llegar el frío debemos cubrirla con un plástico y añadir turba en su base.
    • En primavera la podaremos, y podemos retirar las hojas que nos desagraden, así quedará guapa para el resto del año.

    Cómo es su crecimiento
    Tiene un desarrollo rápido, llegando a doblar la altura en doce meses. Su longitud en interior llega a ser de 1 m. y cultivada en el exterior alcanza hasta 2 m. de altura.

    La floración tendrá lugar en otoño y durará hasta el invierno, pero sólo darán flores aquellos ejemplares cultivados en el exterior, éstas serán blancas y dispuestas en racimos.

    Su capacidad de adaptación es enorme. Si en invierno nuestro clima es muy frío, podemos cultivarla en interior, y sacarla fuera cuando las heladas desaparezcan. Asímismo debemos protegerla del calor extremo y el sol directo en verano durante las horas centrales del día.

    También llamada aralia, es una de las plantas que son capaces de conjugar belleza y resistencia. Sus grandes hojas de color verde oscuro, cuya exotica forma se crea a base de lóbulos, darán al rincón elegido para su colocación, una frondosidad propia de de una naturaleza desbordante.

    Mayo, el mes de las flores (Continuación)

    Aún no es tarde para los rosales
    suficiente. Con el agua seremos precavidos: sin encharcar y evitando mojar las hojas. Si has olvidado Muchas variedades florecerán con intensidad en primavera, aunque necesitan exposición directa al sol y el riegoplantarlos en otoño, este mes es adecuado para hacerlo, ya que producirán bonitas flores en el verano.

    Con la subida de las temperaturas también proliferan insectos y microorganismos que pueden suponer una amenaza no sólo para las rosas, sino para otras especies. Por eso, los rosales han de evitar excesos de humedad y deberán fumigarse: evitaremos así enfermedades como la roya o el oidio.

    Las vivaces y anuales completan nuestro rincón verde. Ya es posible plantar campánulas, violetas, claveles, caléndulas, alegrías, o bien variedades con semillas de crecimiento alto como malvas anuales, girasoles o siemprevivas.

    Cuidados básicos
    Para mantener el parterre sano, no olvides algunas tareas básicas como eliminar las flores que se vayan marchitando. Es fundamental tener cuidado con las plagas, sobre todo con las babosas. Asimismo, retira las cápsulas (reventándolas con los dedos índice y pulgar) de los arbustos ornamentales florecientes como el rododendro y la lila.

    Acuérdate también de abonar las plantas de arriate y los arbustos decorativos. Sé generoso con las especies que forman los setos ya que, al estar tan cerca unas de otras, es mayor la competencia por los nutrientes. Una vez acabadas todas las tareas, sólo te queda tumbarte a la sombra y disfrutar del bonito espectáculo natural que es capaz de ofrecerte un jardín lleno de color.

    Mayo, el mes de las flores

    Con la llegada del buen tiempo y tras las lluvias invernales, el campo y los jardines comienzan a cubrirse de un verde intenso y de los colores y aromas de las flores. Es el apogeo de la primavera. No hay mejor momento que éste para disfrutar del esplendor del jardín, después de unos meses de intensos cuidados. Sin embargo, no debemos descuidar algunos trabajos imprescindibles en esta época, como ciertas plantaciones, riego y abonado.

    Aunque las tormentas pueden sorprendernos en medio de un buen tiempo generalizado, lo más habitual es que el calor del sol comience a apretar. En el hemisferio norte son cada vez más los minutos de luz que se ganan a la noche, hasta culminar en el solsticio de verano, el 21 de junio. Por eso florecen cada vez más plantas, incluso las caducifolias más tardías. Otras, preplantadas en meses previos, ya se pueden introducir en el parterre sin miedo a las heladas.

    La belleza de los bulbos
    Las especies de temporada, fundamentalmente las flores procedentes de tubérculo, son muy vistosas en mayo. Los tulipanes, jacintos y narcisos plantados en otoño convertirán tu jardín en un espectáculo de color exuberante. Para mantenerlo en verano, a lo largo de todo el mes podemos recurrir a tubérculos de floración estival como gladiolos, liliums, azucenas y dalias.

    Éstos pueden quedar impresionantes también en macetas, que son perfectas para el balcón o el ático cuando no disponemos de una parcela de terreno en casa. En el caso de usarlas, ubicaremos los bulbos más cerca unos de otros que cuando los plantamos en el suelo.

    Otra buena idea es compaginar el cultivo de tubérculos veraniegos con plantas anuales. Las que tengamos ya presembradas de semanas anteriores ya pueden incorporarse al jardín (gazania, boca de dragón, salvia...). Cualquier especie que esté en maceta puede trasladarse a la tierra, porque el suelo está caliente en este mes, apto para el cultivo. Antes de proceder, es buena idea humedecer el cepellón con agua. No olvides que nunca debemos plantar en un suelo muy mojado.

    Fuente: Plantas, flores y jardinería

    Brocoli

    Las hortalizas y las verduras son una parte fundamental en toda dieta equilibrada. Aunque podemos adquirirlas en el mercado, nuestros platos nos resultarán aún más exquisitos y satisfactorios si las hemos cultivado nosotros mismos. Entre ellas encontramos la familia de las crucíferas, que nos aportan variedades tan diferentes como la lombarda, el repollo y el brécol o brócoli.

    Esta última hortaliza, de origen italiano y ya incluida en la gastronomía de los romanos, se extendió al recetario de todo el Mediterráneo. Es una buena opción para cultivar en el huerto y, cómo no, para elaborar deliciosas recetas repletas de todo el colorido de los productos más naturales.

    Cultiva en primavera
    El cultivo del brócoli ha de realizarse a comienzos de la primavera. En primer lugar, plantaremos las semillas espaciadas en un semillero, a 1 ó 2 cm. de profundidad. La germinación se producirá en unos diez días y, una vez que la planta alcanza unos 7 cm. la trasplantaremos al terreno definitivo, que habremos regado previamente. Para no obstaculizar su crecimiento, la distancia entre surcos ha de ser de aproximadamente 1 m.

    Escogeremos una ubicación soleada y un terreno compacto, rico en nutrientes y más bien ácido. La temperatura más apropiada para su crecimiento en de unos veinte grados y la humedad es necesaria especialmente en el momento en que la inflorescencia comienza su desarrollo.

    Una buena cosecha
    Para asegurarnos la correcta maduración del brócoli hemos de regar periódicamente, pero sin encharcar el terreno, lo cual favorecería la propagación de enfermedades. Asimismo es conveniente aportar un acolchado al terreno para mantener la humedad. También eliminaremos las malas hierbas a medida que aparezcan.

    En cuanto a sus necesidades nutricionales, normalmente es necesario añadir fertilizante rico en nitrógeno. En ocasiones también puede necesitar un aporte extra de potasio y magnesio. La recolección tiene lugar a finales del verano y comienzos del otoño; sabremos que el brócoli ha madurado cuando la inflorescencia, o parte comestible, es totalmente compacta. Realizaremos un corte por el tallo y retiraremos la hortaliza sin hojas. Se mantiene en perfectas condiciones en un lugar fresco un par de días, aunque siempre existe la posibilidad de introducirlo en el congelador para una conservación más amplia.

    Atención a su salud
    Las hortalizas que pertenecen a la familia de las coles sufren diferentes plagas, entre las que destacan la polilla de la col, que realiza agujeros en las hojas y retrasa el crecimiento de la cabeza, pulgones, que amarillean las hojas y que se previenen mediante la eliminación de la maleza, y orugas de la col, que las marchitan.

    Entre las enfermedades más comunes encontramos el mildíu, que puede aparecer por la humedad del ambiente y produce manchas amarillas, la hernia de la col, que afecta a las raíces de la planta y provoca su muerte, y la roya, que causa pústulas en las hojas y que combatiremos por medio de fungicidas, al igual que el mildíu.

    Plantas más adecuadas para balcones y terrazas

    Así como vivo en una ciudad y mi pasión son las plantas, he realizado una pequeña lista de las especies más adecuadas para vivir en balcones o similares en la ciudad:

    • Flores: Bulbosas, anuales, bisanuales: macetas con 20 cm. de tierra. Fucsias, geranios, begonias, pensamientos, narcisos, tulipanes, crisantemos, margaritas, petunias...
    • Rosas: producen floraciones abundantes y espectaculares, tanto las especies en miniatura, como las trepadoras. Requieren como mínimo 50 cm. de volumen de tierra.
    • Trepadoras: muy adecuadas en patios y terrazas, creciendo adosadas a los muros. Exigen 50 cm. de tierra.
    • Arbustos: azalea, acebo, retama, cotoneaster, laurel... los arbustos de floración son una excelente opción porque cubren con un forraje abundante y además decoran con las flores. Asimismo, son adecuadas las coníferas, aunque mejor las variedades más pequeñas. Necesitan 50 cm. de tierra.
    Si queréis más información sobre cómo cuidarlas y algo más de información visitad este blog sobre jardinería.

    Acabar con una plaga de cucarachas

    Insecticidas y ácido bórico

    • Las cucarachas aman los rincones húmedos y oscuros. También les gusta ocultarse entre papeles de periódico. Matar a una no significará nada porque detrás de ella vienen otras 300.
    • Siempre coloca tapones en las bocas de los sumideros cuando no estés usando las cañerías, porque circulan por allí.
    • Utiliza anti-cucarachicidas en aerosol y aplícalo en todos los rincones escondidos de tu casa: grietas, hendiduras, sótanos, cuartos de herramientas y debajo del fregadero.
    • Otro remedio efectivo es el ácido bórico en polvo. Es un producto fácil de usar e inofensivo.

    Prevención

    • Evita que las cucarachas entren en tu jardín y tu casa, tapando los huecos y grietas.
    • Vigila los rincones que acumulan humedad y falta de luz. No conserves cajas o cestos vacíos en el jardín porque porque pueden servirles de refugio.
    • Presta atención a los marcos de las puertas y ventanas.
    • Sella el espacio entre las cañerías y los grifos. Y el espacio entre los paneles de electricidad y las líneas eléctricas y de teléfono.
    • Rocía el perímetro de tu casa frecuentemente con el ácido bórico.
    • Inspecciona especialmente la comida del perro, los cestos de ropa sucia y el espacio detrás de la nevera y la cocina. Las cucarachas tienden a esconderse debajo de los electrodomésticos.

    El crotón

    Esta planta necesita mucha humedad. Ten cuidado con las calefacciones y con las estufas ya que pueden afectar a las hojas. Debes pulverizarla diariamente pero nunca bajo el sol para evitar quemaduras. En invierno con pulverizarlas semanalmente bastará. Apóyala sobre una capa de guijarros húmedos sin que la base de la maceta toque el agua. Necesita mucha luz pero siempre tamizada, cuanta mas luz mejores colores; requiere una temperatura de 15º a 25º sin cambios bruscos y sin corrientes de aire. No tolera el aire seco, es mejor pulverizar a menudo que los guijarros; en cuanto al riego manten humedo el sustrato sin encharcamientos ni sequedad; abona cada quince dias con abono liquido Universal, parando en pleno verano y reiniciandolo a inales de Agosto. Cambiala de tiesto todos los años a uno de una media superior.

    Tulipán del árbol

    El Spathodea campanulata (Tulipan del Gabon), es una arbol que necesita un clima caluroso para su buen desarrolo, de raiz apical profunda, que necesita tierras margosas de un Ph entre 4.5 y 8.0, muy drenadas. Puede llegar a medir unos 30 m., la floracion dura de 5 a 6 meses. Se puede reproducir por semilla o estacas de ramas maduras leñosas de 8 cm. de diametro y unos 60 cm. de largo o bien brotes radicales, por semilla germina rapidamente, pero luego crece despacio.

    Plantas en penumbra

    La calathea
    Ofrecerá un toque muy selvático a tu hogar. La calathea es una planta de pequeñas proporciones. Se denomina también Pavo Real, ya que el dibujo que se forma en sus hojas se asemeja a las plumas de este ave. A la calathea le gusta también la humedad. Debemos regarla con frecuencia en verano y en invierno mantener la tierra húmeda.

    Monstera o costilla de Adán
    Sus hojas alcanzan tamaños considerables, y las oquedades que en ellas se forman son muy semejantes a las costillas del ser humano, de ahí su apodo. La monstera es una de las plantas de interior más conocidas. Tolera bastante bien el ambiente seco de una habitación con calefacción.

    Espatifilo
    La sencillez de un spathiphyllum también es una buena opción para nuestro hogar. El intenso verde de sus hojas tendrá un magnífico desarrollo en un lugar sombrío, no así sus hermosas flores blancas, que sólo emergerán en el caso de contar con algo más de luminosidad. En todo caso jamás debemos exponerlo a la luz directa del sol.

    Es una planta un tanto delicada. Se verá muy afectada por una corriente de aire frío o si el riego se efectúa con el agua a una temperatura más baja que la de la habitación, lo ideal sería a 20 ºC. Una práctica efectiva es hervirla antes o hacerlo con agua de lluvia.

    Syngonio
    El syngonio es familiar del spathiphillum. Por eso requiere unos cuidados similares. La temperatura ambiente debe ser de 15 ºC y también la del agua de riego. Nunca debemos dejar que se acumule excesivamente en el sustrato. El suelo ha de ser rico en humus y permitir un buen drenaje.

    Éstas son sólo algunas opciones, pero existen muchas más. Acude a un centro especializado y decídete por la que más te guste. Ya no tienes excusa, ese sombrío y olvidado lugar de tu casa se convertirá en una nueva ilusión.

    Hypoestes

    El hypoestes es una planta que se reproduce por medio de esquejes apicales, corta las puntas de los tallos que hayan crecido demasiado y plantalos poniendo hormonas en el corte; es aconsejable despuntar las ramas para que no crezcan en exceso. Si aparecen puntas marrones puede ser exceso de riego. Dirigete a tu centro de jardineria y pide hormonas enraizantes para esquejes blandos, los hay de muchas marcas; en cuanto al despunte de ramas, solo has de cortar la punta de todas las ramas que hayan crecido demasiado, por la punta de la rama quiero que entiendas el ultimo brote apical junto con una o dos hojas. Los brotes apicales, son las puntas de las ramas, cuenta un par de hojas maduras desde la punta hacia atras y corta unos milimetros por encima de la siguiente hoja.

    Recuperación de una higuera

    La practica del injerto solo puede tener algun interes para cambiar de variedad las higueras ya establecidas, en Invierno se desmochan por encima de la cruz, En primavera salen fuertes chupones que se pueden injertar en junio dee se mismo año o del siguiente, con injertos de yema , escudete o placa. El crecimiento es tan rapido que te aconsejo que plantes estacas de la variedad que desees. En cuanto a su poda, en enero corta las ramas demasiado altas, a principios de febrero, elimina las yemas terminales y favoreceras el el engorde las brevas situadas al final del tallo. Si no podas, favoreces la produccion de brevas de junio a julio, pero perjudicas la cosecha de higos en otoño. Limpia la superficie de la tierra dos o tres veces al año, una a finales del Invierno y un par en primavera, pero nunca a partir de mayo. Observa que no se vea atacada por ninguna plaga, y si ya tiene el virus del mosaico, será mejor que plantes una nueva higuera.